El Real Madrid se impuso al Granada en el primer partido liguero de 2012. El equipo de Mourinho empezó fuerte y presionó la salida de balón de los andaluces. Logró adelantarse en el marcador pronto gracias a Benzema, que tras un pase de espuela de Özil batió por debajo de las piernas a Roberto. Mikel Rico hizo el empate y silenció a los aficionados madridistas. Sergio Ramos volvió a poner por delante al Madrid a la salida de un córner con un remate de cabeza. Higuain encarriló el partido tras la reanudación y Benzema y Cristiano Ronaldo establecieron el 5-1 definitivo.





